Cuando alguien realiza una tarea compleja y que habrá de prolongarse durante varios años, a esos hombres de vista corta -que viven al día y, apresurados, intentan acabar todo con la mayor prontitud-, les parecerá que aquel no se mueve y no hace sino perder el tiempo.
Y sin embargo, cuando el primero haya concluido finalmente su tarea y su obra salga a la luz, los segundos se sorprenderán y les parecerá no haber siquiera comenzado la propia.
lunes 12 de diciembre de 2011
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